martes 27 de enero de 2009

Raices

Siguen cayendo bombas sobre Gaza. Siguen muriendo niños. Son casi 300. Se combate cuerpo a cuerpo. Pero hoy no quiero hablar de Gaza, lamentablemente. Israel y Hamas desoye los pedidos de alto al fuego y la masacre es más terrible que nunca, pero informativamente, el tema va decayendo lentamente. Pero hoy no quiero conversar de Gaza, esto fue solo un pretexto.
Cuando se piensa en la guerra, cualquier persona sensible piensa en la terrible tragedia humanitaria que implica. Se piensa en los niños, fundamentalmente. En las cientos de vida truncadas. En esas posibilidades que nunca serán. El músico, el artista, el obrero, el hombre de familia, el político, el líder...
Todo lo que esos niños no podrán ser. Por eso es paradójico, que los grupos "pro vida" combatan con tanto ardor y a veces virulencia al aborto, pero no hagan ninguna condena explícita de la guerra. Es más los ideólogos principales del movimiento han dicho claramente que la guerra es un derecho de los estados, pero el aborto no es un derecho de las personas.
La muerte de un niño impacta y duele. Pero, ¿qué pasa con los ancianos? Sí los deudos expresan dolor, pero su muerte suele ser silenciosa, como algo que se da por descontado y a veces es quizás la salida más dulce frente a una prolongación sin sentido de enfermedades y males sin remedio.
En último término, el consuelo es que el ancianos se han ido prolongando en troncos, ramas, hojas y frutos. La existencia es así. Por ello, quizás la pregunta más pertinente que uno se pueda hacer es, ¿qué de los abuelos vive en cada uno de nosotros? Y aún, ¿qué sobrevive en los hijos?
Pensaba todo esto, mientras veía a mi hijo Gabriel correr alrededor de la tumba de mi abuela y luego llorar al enterarse lo que significa la muerte. "Lo importante es que la abuelita de alguna forma está en ti", le dije, casi automáticamente. Pero a veces la palabras impactan incluso en quién las pronuncia. Me vi a mi mismo y me pregunté ¿qué de ella sobrevive en mi?
Y al hacerlo la volví a ver a ella. Si algo la podría definir es que fue una mujer como muchas de su época, que nunca logró compaginar con su tiempo.
Las cosas cambiaron muy rápidamente para ella y por eso el mundo nunca fue un lugar confortable o acogedor dónde pudiera sentirse a gusto. Aún así ella reía y reía mucho y peleaba diariamente, por vivir lo que pensaba debía ser para ella.
Pero la pregunta permanece sin contestar, ¿qué de ella está en mi? Y al hacerlo, cuestiona las pocas certezas que había ido tejiendo en los últimos años... Por eso, mientras las bombas siguen masacrando gente en Gaza, debo seguir recogiendo pedazos, acá en este Quito invernal.

sábado 24 de enero de 2009

Los silencios de la TV

La ceremonia de inauguración de Obama sigue generando mil y un comentarios. Desde el hecho de que el nuevo Presidente debió repetir el juramento al día siguiente en el Salón de los mapas de la Casa Blanca debido a que se cometió un error con la fórmula exacta que consta en la Constitución.

Hasta el hecho de que el concierto que se realizó en el "National Mall" de Washington D.C., en celebración del nuevo presidente Barack Obama y transmitido por la cadena televisiva HBO; no fue enteramente en vivo y en directo: el sonido de la actuación del chelista Yo-yo Ma, el violinista Itzhak Perlman, la pianista Gabriela Montero y el clarinetista Anthony McGill fue grabada antes, dada que las condiciones de frío extremo podían haber provocado daños en los instrumentos.

Una controversia aún mayor, especialmente en algunos sectores, fue el hecho de que la transmisión, en vivo, de HBO comenzó después del esperado rezo que realizó el pastor homosexual Gene Robinson, decepcionando así a millones de personas pertenecientes al movimiento LGBT, que no pudieron escuchar las palabras del reverendo.

Incluso, en las 20 pantallas gigantes del circuito cerrado que estaban dispuestas por todo el National Mall, hubo dificultad con el audio de Robinson. ¿Más omisiones? Las cámaras y micrófonos de TV nunca captaron la reacción de la muchedumbre cuando salió George W. Bush.

Los medios pasan de la Obamania a la crítica

Bill O’Rally es conocido por la acidez de sus opiniones y el sarcasmo sobre cualquier personaje, política o medida que huela a ligeramente liberal. Estamos ante el conductor del programa insignia de Fox News: The O´Really Factor.

El Día del juramento de Obama, el presentador y comentarista de esta cadena, Glenn Beck, pareció marcar una tregua: "Los que no le votaron, como yo, queremos también que tenga éxito". "Ayúdennos, ayúdese".

Sin embargo, esa misma noche en el programa de O’Really los reporteros Jesse Watters y Griff Jenkins hacían mofa de la llamada Obamania e ironizaban sobre que el nuevo Presidente había “caminado sobre las aguas” y “dividido los mares” para sus seguidores. ¿Cuestionable? Para nada, Fox News tiene el derecho de poner en escena su agenda conservadora.

Los ataques más directos de O’Really comenzaron tan pronto Obama tomó su primera decisión: pedir la suspensión de los juicios en contra de los prisioneros de Guantánamo. Esa noche, el presentador contó que un preso liberado de Guantanamo había regreso a las actividades terroristas en Yemen y que un informe de inteligencia situaba en 62 personas, las que podían “regresar” a actividades terroristas una vez liberadas.

Todo esto no tendría nada de raro, si no fuera por el hecho de que O’Really parece marcar gran parte de la agenda de discusión pública de la televisión política estadounidense. El viernes, por la noche, el prestigioso Anderson Cooper, principal periodista de CNN, seguía exponiendo datos y análisis que desmentía aquello de los terroristas de regreso y los fantasmas que se estaban generando alrededor del tema.

O’Really tiene un arma muy poderosa: el miedo. Y, por eso, Obama no la tendrá fácil con la prensa. Ni siquiera con la que posiblemente pueda conectar mejor, sin interferencias ideológicas, como CNN. El mismo Anderson Cooper era crítico e irónico sobre el hecho de que en el paquete de reactivación económica que Obama iba a presentar al Congreso se destinaran millones de dólares para reponer el césped del National Mall desaparecido totalmente luego de ser pisoteado por dos millones de personas durante la ceremonia de juramentación.

Así es y así debe ser la relación prensa-gobierno. La primera debe ejercer la crítica sin respiro, aunque a veces pueda parecer injusta y hasta excesiva. Obama se ha movido muy rápido los primeros días de su Gobierno. Y de esa forma ha debido responder la prensa.

Las portadas de las revistas en sus ediciones previas al 20 de enero muestran el entusiasmo por la asunción de Obama: todas tienen la imagen del 44vo. Presidente. Los diarios del día siguiente atestiguan la fiesta inédita que vivió EE.UU. “En los más de 30 años que vengo analizando la política estadounidense, nunca he visto algo así, dice Roberto Izurieta de la George Washington University. Siempre las transmisiones de mando realizadas en día ordinaria, eran sobrias y hasta frías, pero ahora fue muy distinta.” "Es algo que no se vivió ni cuando (Bill) Clinton", señala Stephen McKenna, especialista en retórica política de la Universidad Catholic.

Sin embargo, mientras en el Distrito de Columbia, Virginia y Maryland, los estados por dónde se prolonga el Washington Metropolitano, el entusiasmo no se apaga días después. En Newark, New Jersey, dónde la crisis se siente con inusual fuerza y en Manhattan, Nueva York, donde el dinero tiene su sede, el escepticismo es mayor y la posición de la prensa más distante.

Grandes esperanzas y crisis cortas

Una encuesta publicada por los principales medios estadounidenses un día antes de la posesión de Obama, decía que la mayoría de ciudadanos de este país pensaba que la crisis económica duraría por lo menos dos años.
No obstante el mismo sondeo, señalaba que el 44th Presidente asumió como el más popular de la Historia, con el 68% de apreciaciones positivas. ¿Qué quieren decir estas cifras? Como me decía el analista político Roberto Izurieta, un conocedor a fondo de la política en Washington: Obama ya ha cumplido las expectativas.
No es cierto que la gente espere demasiadas cosas de él. Para los afroamericanos, por ejemplo, ya es suficiente verlo sentado en la Casa Blanca. Para los jóvenes, otra de las bases sociales de Obama, lo importante era darle un mensaje al establecimiento política sobre la necesidad de un cambio.
Sin embargo, a estas alturas es incorrecto pensar que únicamente estamos antes “el primer Presidente negro en la historia de los Estados Unidos”. Al conversar en la calle con gente de todas las condiciones, está claro que el factor racial ha quedado relegado: Obama es un buen líder, a secas. Magnífico orador, estratega brillante, audaz y sereno cuando hay que serlo.
Tampoco hay que cometer el error de ideologizar a Obama. Su discurso y su propuesta tienen más que nada una dimensión ética que consiste en recuperar los valores sobre los que se fundó este país y que lo hizo grande en los siglos anteriores. Va más allá de la limitada división “izquierda” y “derecha”. Porque, finalmente, como bien lo sabemos, hay gente de izquierda igual de corrupta y amoral que muchos políticos de derecha.
Las primera medidas de la nueva Administración sobre Guantánamo no tienen nada de ideológicas, son profundamente éticas y lanzan un mensaje nítido: La existencia de ese centro de detención no refleja lo que son los Estados Unidos como nación.
En ese contexto, hay que releer la economía, la ciencia de las expectativas, donde la haya. Aunque Wall Street haya caído después del discurso de investidura y lo que los expertos llaman los “agentes económicos” no estén satisfechos; la gente que hace la economía real sí lo está. Los ciudadanos tienen grandes esperanzas y ganas de echarse el país al hombro.
Para percibirlo, había que entrar a los comercios y restaurantes el 20 y el 21 para saber que la gente estaba de nuevo dispuesta a gastar y de esa manera el consumo se reactivará mucho más rápido de lo que predicen quienes hacen lecturas de la realidad únicamente desde las alturas de las bolsas de valores y los índices económicos.

El Capitolio, "Day after"

Horas después





El juramento ético de Obama

Desde El Capitolio hasta El Obelisco, del Obelisco al Lincoln Memorial, todo estaba tomado por una marea humana que asiste a la Inauguración del 44vo Presidente de los Estados Unidos y primer presidente afroamericano de la Historia de este país: Barack Obama.

Desde la madrugada del domingo, miles de personas empezaron a colapsar las rutas del Metro. La única opción, entonces, era caminar hasta el National Mall, ese gigantesco espacio público que se abre entre los principales símbolos del poder estadounidense.

Es un día despejado, con sol. Pero de un frío penetrante: cero grados que descienden cuando el viento trae la brisa del vecino Potomac. Nada de eso importa, con un café comprado en uno de los quioscos instalados en la zona se puede soportar todo.

Eso y la alegría y esperanza que hay en la mirada de la gente. Eduardo Saltos es un colombiano que estudia en la George Washington University y no se quiso perder un día histórico. Por eso luce una camiseta alucina al Día de la Inauguración, en la cual se puede leer: I was here. Y me dice, “El entusiasmo por Obama supera el factor racial. Todo creemos que se trata de un cambio de época marcada por una nueva generación”.

Así es. Es el turno de quienes nacieron en la segunda mitad de los 60 y florecieron en los noventa y ochenta. Aunque Obama es el quinto presidente más joven que ha sido elegido en Estados Unidos (es decir, ha existido cuatro más jóvenes que él), los chicos lo adoran. Por eso en una mañana tan fría lucen gorras y bufandas con los más variados diseños, pero siempre demostrando el cariño por el líder político.

Pero lo más conmovedor, no son los jóvenes sino los viejos. Ancianos que llegan incluso en sillas de rueda y que no quieren perderse este momento. Ellos que han conocido la discriminación y el odio racista, están aquí para testimoniar, como un afroamericano, un negro, toma el poder democráticamente. Y no lo pueden creer. Hay lágrimas y gritos de emoción que acompañan el ingreso de Obama a los exteriores de El Capitolio donde tomará juramento.

Hay un estricto protocolo en la ceremonia de juramentación presidencial. Entran los invitados especiales y luego los ex presidentes. A Clinto la multitud lo acalam a Bush padre lo recibe friamente.

“George W. Bush the more worst president fore ver”, es la pancarta que lleva un chico que acaba de bajar de un convoy de autobuses que vienen de Memphis. Por eso no es sorpresa, la dimensión de las expresiones de rechazo popular que se producen cuando se anuncia la presencia del Mandatario saliente. Sin embargo, la transmisión al mundo liderada por CNN, no lo muestran. Hábilmente, los directores de la transmisión no hacen tomas de la multitud ni abren los micrófonos con Bush. Las cosas cambian radicalmente cuando sale Obama y los directores ponen a funcionar las decenas de cámaras que están en la explanada.

La gente estalla en gritos de alegría que se hace euforia en el momento del juramento. En el discurso, el nuevo Presidente acalla un grupo que ha salido de los cuatro costados: ¡Obama! ¡Obama!

Lo primero que dice el Presidente que representa el cambio y la esperanza es que se debe agradecer el legado de quienes lo antecedieron y agradece a George W. Bush por los servicios prestados a la Nación. Nada de ataques, ridiculizaciones ni nada por el estilo.

¿Llama la atención? No debería. En realidad, Obama ha basado su discurso en la recuperación de los valores éticos y morales primarios de esta naciópn, más que en un programa político o económico de izquierda y menos aún, radical.

Su discurso de posesión va exactamente en ese sentido: construir una nueva nación.

Horas antes...




Imágenes del Día




MInutos antes del juramento






Desde El Capitolio hasta El Obelisco, del Obelisco al Lincoln Memorial, todo estaba tomado por una marea humana que asiste a la Inauguración del 44 Presidente de los Estados Unidos y primer mandatario afroamericano de la historia de este país: Barack Obama.

Desde la madrugada del domingo, miles de personas empezaron a colapsar las rutas del Metro. La única opción, entonces, era caminar hasta el 'National Mall', ese gigantesco espacio público que se abre entre los principales símbolos del poder estadounidense.

Es un día despejado, con sol. Pero de un frío penetrante: cero grados que descienden cuando el viento trae la brisa del vecino Potomac. Nada de eso importa, con un café comprado en uno de los quioscos instalados en la zona se puede soportar todo.

Eso y la alegría y esperanza que hay en la mirada de la gente. Eduardo Saltos es un colombiano que estudia en la George Washington University y no se quiso perder un día histórico. Por eso luce una camiseta alusiva al Día de la Inauguración, en la cual se puede leer: “I was here”. Y me dice, “el entusiasmo por Obama supera el factor racial. Todo creemos que se trata de un cambio de época marcada por una nueva generación”.

Así es. Es el turno de quienes nacieron en la segunda mitad de los 60 y florecieron en los noventa y ochenta. Aunque Obama es el quinto presidente más joven que ha sido elegido en Estados Unidos (es decir, ha existido cuatro más jóvenes que él), los chicos lo adoran. Por eso en una mañana tan fría lucen gorras y bufandas con los más variados diseños, pero siempre demostrando el cariño por el líder político.

Pero lo más conmovedor no son los jóvenes sino los viejos. Ancianos que llegan incluso en sillas de rueda y que no quieren perderse este momento. Ellos que han conocido la discriminación y el odio racista, están aquí para testimoniar, como un afroamericano, un negro, toma el poder democráticamente. Y no lo pueden creer. Hay lágrimas y gritos de emoción que acompañan el ingreso de Obama a los exteriores de El Capitolio donde tomará juramento.

Amanecer en D.C.

Amaneció frío en Washington. Pero eso es lo de menos. Miles ya durmieron anoche en la explanada del Mall que va de El Capitolio al Obelisco, y de ahí al LIncoln Memorial, y donde serán los actos públicos de la investidura.

Durante la madrugada llegaron miles mas. A las 06h30 se calculaba que había ya un millón y medio de personas. El Metro está colapsado y los puentes que llevan desde Virginia y Maryland al Distrito de Columbia está lleno de gente que camina hacia la zona de la investidura.

Todos están de acuerdo: nunca se ha visto algo así.

El titular del Washington Post: "El día en que llega Obama", lo explica todo.

En los controles de seguridad obligan a dejar todo bolso. Debo dejar la computadora. Así que estaré reportando más tarde para ustedes.

La Obamania en su apogeo antes de la investidura




El fin de semana de la investidura llegó a su fin con el día de Martin Luther King. Otro día repleto de símbolos para un presidente que quiere convertir cada acción en un símbolo de una nueva era.

Por ejemplo, con la travesía del sábado en un viejo tren de 80 años entre Filadelfia y Washington, Obama sigue alimentando los símiles con Abraham Lincoln, de tal forma que hay muchos sectores que piensan que Barack llegará a hacer un segundo Lincoln: un presidente con extraordinaria oratoria, pero más que nada un líder de unificar un país y recuperarlo del desastre.

En ese sentido, el factor racial ha pasado a segunda mano. En una rápida encuesta que hice por la calle, preguntando, ¿Qué pensaban sobre Obama?, gente de varias razas y condiciones, solo uno mencionó el hecho de que estamos frente al primer Presidente negro de la Historia de los Estados Unidos.

Y quien lo hace, es como una ironía: “me imagino que los republicanos deben haber huido de Washington”, me dice Lloyd un funcionario cuarentón que al responderme hace un gesto hacia la gente de todas las razas y colores que se pasea bajo el Obelisco.

La gente tiene un optimismo que trascidende la crisis y los males de los últimos años, me explica Patricio, un ecuatoriano que vive desde hace 40 años EN EE.UU. y con quien vamos a comer la noche víspera de la posesión y añade: “Nunca he visto un restaurante tan bullicioso en Washington. La gente está feliz. Celebra”.

De hecho, el fervor hace que toda la prensa de este lunes hable de que la fiesta que se vive en Washington es simplemente histórica. Aunque hay quienes como el articulista de la revista Time Ramesh Ponnuru critique esta “Obamania” por adelantado, cuando aún no vemos en acción al nuevo Presidente de los Estados UNidos.

Pero para ser francos eso importa poco. Su sola llegada ya es todo un hito. Por eso, Obama lanzó un mensaje contundente en el Día de Martin Luther King: “En América todo es posible”. Si se lee el libro que publicó la prestigiosa editorial Life sobre la vida de Barack, hay que estar de acuerdo: “The American Journey of Barack Obama from Boyhood to the White House” es un registro minucioso de la vida de un muchacho que tenía todo en contra y lo hizo.

Debe ser esa la razón por la cual, en este momento, 21:00, cientos de personas están en vigilia y ya están apostadas en el Mall listos para ser los primeros en acceder al Capitolio o por lo menos ver pasar a Obama en su desfiles por la Pennsylvania Av.

Y hoy es ese día histórico.

domingo 18 de enero de 2009

Un viejo tren, U2 y el nuevo Lincoln

Es un invierno especialmente duro el que se cierne sobre la costa Este de Estados Unidos. El avión penetra en una Nueva York en la más negra de las noches, que contrasta con el blanco de la nieve liviana que acompaña el descenso del Airbus.

En ese clima, Barack Obama completó su primer viaje, una histórica travesía que lo ha llevado lentamente desde la colonial Filadelfia, la primera capital de los Estados Unidos, luego por Claymront, Delaware y Baltimore, Maryland. En la noche del mismo día, el tren con el Presidente, el Vicepresidente electos y sus esposas llegó a la Union Station en Washington. Barack Obama se bañó en multitudes que salieron a recibirlo y a saludarlo a lo largo de toda la ruta.

El viaje en el pesado y lento tren con 80 años de antigüedad tiene mucho simbolismo. Se trata de la misma travesía que cumplió Abraham Lincoln en 1861 y ya sabemos que desde su victoria, se juega con la idea de que Obama es una especie de nuevo Lincoln, capaz de reconstruir un país estancado luego de ocho años de la Era Bush.

Las expectativas son muchas. Por eso, ahora mismo, ya están cuatro millones de personas en el Distrito de Columbia, territorio que solo tiene 600 mil habitantes, aunque el área metropolitana de Washington tenga una población de más de 5 millones. Sea lo que sea, tal cantidad de visitantes es como para transformar radicalmente la vida de la ciudad. Y aún más si se toma en cuenta que solo a la toma de posesión en los exteriores de El Capitolio estarán dos millones de asistentes.

La ciudad está de fiesta desde ya. Hoy, se calcula que 400 mil personas han asistido al concierto que han ofrecido Bruce Springsteen, U2, Stevie Wonder y Shakira, entre otros a la esperanza y al cambio de era que representa Obama. Más signos: el concierto tiene el nombre de “We Are One” y se desarrolló en una ciudad cuyos edificios más importantes lucen banderas y cintas con rayas rojas, azules y blancas.

domingo 11 de enero de 2009

México: Los ataques contra la prensa amenazan la democracia

La libertad de prensa es un reflejo fiel del nivel de desarrollo de toda democracia. En México, quienes ejercen el periodismo se encuentran bajo amenaza no sólo por los grupos del crimen organizados sino también por la impunidad, las agresiones directas de representantes del Estado y por la creciente estigmatización que ha comenzado a manifestar el gobierno hacia la prensa.

No son nuevas noticias para las autoridades, ni para los organismos autónomos de derechos humanos, ni mucho menos para las y los periodistas quienes han tenido que hacer de la incertidumbre un elemento más de su entorno profesional, la situación de inseguridad pública que enfrenta México. La cual ha cobrado la vida de por lo menos 5,376 personas civiles durante 2008, generado un ambiente extremadamente adverso para el ejercicio del periodismo. Por lo menos durante este mismo periodo 13 periodistas fueron asesinados, 8 permanecen desaparecidos y más de un centenar de agresiones físicas y psicológicas permanecen impunes.

En la actualidad, la libertad de prensa se ha visto limitada por quienes buscan usar a los medios masivos de comunicación como canales que respondan a sus intereses particulares. Lo hacen a través de amenazas directas o indirectas que pueden llegar a las agresiones físicas o hasta desapariciones o asesinatos, las mantas o mensajes escritos son también algunas formas en que se manifiesta la intención de condicionar el trabajo y función social de los medios de comunicación. Antela magnitud negativa de las repercusiones, editores y periodistas dejan de difundir o hasta de investigar sobre temas donde puede haber corrupción o negocios ilegales.

Como muchos otros medios de comunicación en el país, Televisa-Monterrey concibió como una vía de protección que la cobertura a temas relacionados con grupos del crimen organizado esté sustentada de manera exclusiva en fuentes oficiales. El ataque del día 6 de enero a sus instalaciones deja entrever cómo las medidas de autoprotección adoptas comienzan a ser insuficientes ante el recrudecimiento de la situación. Personal de ARTICLE19 México y Centroamérica, que se encontraba la ciudad de Monterrey pudo corroborar el ambiente que impera en el gremio periodístico, donde las amenazas son parte del trabajo cotidiano. "Aquí todos estamos amenazados, todos los días hay llamadas. Nos tienen checados", señaló un periodista que pidió no revelar su identidad.

La situación es insostenible, una sociedad que deja de ser informada se aleja irremediablemente de los ideales democráticos. El silencio abre el paso a los abusos de poder, los excesos y la corrupción en los asuntos públicos. No hay democracia si no existe una prensa libre e independiente.

La responsabilidad de garantizar la libertad de expresión es exclusivamente del Estado. Pero la gravedad de la situación exige que la sociedad en su conjunto demande las condiciones necesarias para ejercer este derecho humano.

¿Porqué brindar una protección especial a quienes ejercen la libertad de prensa? Si bien los periodistas no son objeto de derechos especiales, sí su trabajo juega un papel determinante para que la sociedad pueda estar informada. En un contexto democrático, la prensa informa a la sociedad y ésta puede entonces llamar a rendir cuentas a sus gobernantes y participar de manera informada en la toma de decisiones. De este modo, proteger el ejercicio periodístico significa proteger el derecho colectivo a contar con información clara, objetiva y oportuna.

El periodismo, no sólo el que da cobertura a temas de seguridad pública, se ha convertido en una actividad de riesgo y resulta inaplazable que los medios de comunicación, haciendo a un lado la competencia comercial y profesional, formen un frente común para enfrentar la impunidad y el fracaso rotundo del Estado al protegerlos con el objetivo de adoptar medidas de prevención. El tema de seguridad tiene que ser un elemento central en la relación laboral entre los periodistas y los dueños de medios de comunicación.

"Ya dejen de transmitir nada más a nosotros también transmitan a los narcomandatarios, esto es un aviso", fue el mensaje que dejó el grupo de encapuchados después del ataque a las instalaciones de Televisa-Monterrey. Los medios de comunicación son un vehículo para el ejercicio de libertad de expresión en tanto promueven la diversidad de voces y la pluralidad informativa y de fuentes por lo que no deben ser rehenes de grupo -sin importar su motivación u origen- que buscan asegurar sus intereses manipulándolos.

Hoy en día, la mejor medida de autoprotección para los y las periodistas ha sido y seguirá siendo el ejercicio de un periodismo independiente, profesional, ético e imparcial. La violencia y corrupción que hoy vive México se alimenta de la impunidad. La impunidad se alimenta del silencio. México merece explicaciones a fondo sobre lo que esta pasando, es nuestro derecho.



NOTA A EDITORES

§ Para mayor información contactar a Ricardo González, Oficial de Programa ricardo@article19.org ,

+52 (55)1054-6500. www.libertad-expresion.org.mx

§ ARTICLE 19 es una organización independiente defensora de derechos humanos que trabaja alrededor del mundo en la promoción y protección del derecho a la libertad de expresión. Toma su nombre del Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el cual garantiza la libertad de expresión.

Reporteros sin fronteras

Las zonas de Asia-Pacífico y Maghreb- Oriente Medio siguen siendo las más letales para la prensa. Después de Irak (15 asesinados), Pakistán (7) y Filipinas (6), son los dos países donde más periodistas perdieron la vida en este año. La hecatombe continúa en México, donde asesinaron a cuatro periodistas por motivos profesionales.

El descenso del número de muertos en África (tres en 2008, 12 en 2007) se explica sobre todo por la renuncia de muchos profesionales a seguir ejerciendo su oficio, lo que con frecuencia les ha llevado a emprender el camino del exilio, así como por la progresiva desaparición de medios de comunicación en las zonas en conflicto (especialmente en Somalia).

Los arrestos y detenciones (más allá de 48 horas de privación de libertad) son particularmente numerosos en África, donde las comisarías resultan un lugar de paso obligado para muchos reporteros que “molestan” a los gobiernos establecidos, y franquean las líneas rojas trazadas por ellos. En Irak (31 detenciones), el Ejército norteamericano sigue gestionando la seguridad, llegando en ocasiones a encarcelar a los colaboradores de medios extranjeros, o a periodistas locales. En China (38 detenciones), el año olímpico sirvió de excusa para muchos encarcelamientos. En Birmania (17 detenciones), muchos periodistas o bloggers críticos han pagado con su libertad la rigidez de la Junta.

Reacción
“Es cierto que las cifras son menos elevadas que el año anterior, pero el descenso oculta muy mal una generalización de la intimidación y la censura, también en Occidente, así como un endurecimiento de los gobiernos más autoritarios. Aunque, efectivamente, algunas situaciones han mejorado cuantitativamente, hay que tener en cuenta que a veces se debe al desaliento de los propios periodistas, que emprenden el camino del exilio o renuncian a su trabajo.

“En este contexto no podemos decir que cerca de sesenta asesinatos, cientos de detenciones y actuaciones de censura generalizadas, sean un motivo para sentirse optimistas”.

La represión se desplaza a internet
En el año 2008 mataron o detuvieron a menos periodistas de medios de comunicación tradicionales. Sin embargo, eso no significa que haya mejorado en el mundo la situación de la libertad de prensa: ahora, a medida que se van transformando la prensa escrita y audiovisual y que la blogosfera adquiere una envergadura mundial, la prelación se ejerce en internet.

A este respecto, las cifras hablan por sí solas. Por primera vez, en 2008 mataron a un hombre cuando efectuaba un trabajo de “periodismo ciudadano”: al empresario chino Wei Wenhua le golpearon hasta matarle unos oficiales municipales (“chengguan”) el 7 de enero, después de que grabara un altercado con manifestantes en la ciudad de Tianmen (provincia de Hubei).

En treinta y siete países se han verificado actuaciones de censura en la Web, sobre todo en China (93 sitios censurados), Siria (162 sitios censurados) e Irán (38 sitios censurados).

Pero tampoco las democracias se quedan cortas en lo que se refiere a la vigilancia y represión del Net : en Tailandia o Turquía, los tabúes del rey o el ejército son tan pertinaces que la policía vigila y castiga cada vez más a los usuarios poco delicados del ciberespacio. Los sitios de videos compartidos, como YouTube o Dailymotion, han sido uno de los objetivos preferidos de los censores oficiales. Cada vez son más frecuentes los bloqueos y filtrados en el momento en que tal, o cual, autoridad considera “ofensivo” alguno de sus contenidos.

Esa reacción epidérmica de algunos gobiernos hacia los sitios “colectivos” empieza a generar fenómenos de “censura masiva”, sobre todo en las redes sociales. La censura de un sitio como Twitter (en Siria) o Facebook (bloqueado en Siria y Túnez, filtrado en Turquía y en los Emiratos Arabes Unidos) tiene como consecuencia una cascada de bloqueos que, si se añaden a las medidas habituales de control, multiplican el resultado por diez.

La cárcel es, en fin, la respuesta cada vez más frecuente de los gobiernos a las críticas formuladas en los blogs. En China detuvieron a diez ciberdisidentes, a 31 les agredieron o amenazaron y la justicia dictó condenas para al menos tres. En Irán, Reporteros sin Fronteras ha contabilizado dieciocho detenciones, 31 agresiones y diez condenas. En Siria (8 detenciones, tres condenas), Egipto (6 detenciones) o Marruecos (dos detenciones, tres condenas), la libre expresión en Internet resulta muy problemática. La máquina de triturar la libertad en internet fue particularmente severa en Birmania, donde la Junta hizo que condenaran, en condiciones vergonzosas, al blogger y actor Zarganar y al joven ciberdisidente Nay Phone Latt, a penas de cárcel increíblemente graves (59 años para el primero, 20 años para el segundo). Estos dos hombres se han sumado a los muchos otros presos políticos birmanos, 16 de los cuales son periodistas.

Reacción de reporteros sin Fronteras:
“El aumento de la influencia y las potencialidades de Internet va acompañado de una mayor vigilancia de algunos gobiernos, que ya tenían fuertes tendencias en materia de seguridad.

Los países represivos se dotan cada año de nuevas herramientas que les permiten llevar a cabo la caza de datos y vigilancia de la Re, que poco a poco está convirtiéndose en el campo de batalla de ciudadanos con espíritu crítico o de periodistas censurados; y justamente por eso representa una amenaza para los poderosos, acostumbrados a gobernar a su antojo, y con toda impunidad”.

En 2008

Alarma entre el gremio periodístico mundial luego de que los crimenes de periodistas contínúan impunes

60 periodistas asesinados.

Un colaborador de los medios asesinado.

673 periodistas detenidos.

929 agredidos o amenazados.

353 medios de comunicación censurados.

29 periodistas secuestrados.

Y en lo que se refiere a internet:

Un bloggero asesinado.

59 bloggeros detenidos.

45 agredidos.

mil 740 sitios informativos cerrados o suspendidos.

A título comparativo, en 2007 :

86 periodistas asesinados.

20 colaboradores de medios asesinados.

887 periodistas detenidos.

67 secuestrados.

Mil 511 agredidos o amenazados.

528 medios de comunicación censurados.

jueves 8 de enero de 2009

Campo de concentración

Es difícil tener simpatía por la causa del estado de Israel en estas circunstancias, decía Lucía Méndez, una de las más prestigiosas periodistas españolas y contertulia habitual de los “Desayunos” que transmite diariamente la Televisión Española.

Es cierto. Es muy difícil simpatizar con un Estado que se considera tan superior que se permite bombardear dos escuelas de la ONU y asesinar a una centena de niños entre los más de 600 muertos palestinos en la Franja de Gaza, bajo la consigan de acabar con el terrorismo.

Está el asunto de los cohetes que lanzan los milicianos de Hamas. Pero no existe mucha proporción entre unas armas caseras y el arsenal ultramoderno de uno de los mayores Ejércitos de la Tierra.

Hay otra cosa: Hamas ofreció extender el alto al fuego el 19 de diciembre. La condición era que Israel relajara el bloqueo que impidió durante meses el paso de alimentos, agua, combustible, medicinas a la Franja de Gaza. Está publicado en los diarios de esas fechas. Lo puede revisar, el titular es: “Hamas propone extender el alto al fuego”. Israel no lo aceptó y Hamas reaccionó de la forma más tonta, con una andanada de cohetes, pretexto perfecto para el bombardeo y la invasión.

“En esta situación las palabras deben ser utilizadas con mucho cuidado”, se decía en la tertulia de la TVE. En la Deustche Welle se describía apropiadamente como el Ejército israelita “machacaba” por aire, mar y tierra a un territorio de 40 kilómetros por 15 (algo así como la zona del Distrito Metropolitano de Quito) con un millón y medio de personas dentro.

¿Cuidado con las palabras? Carlos Vera insinuaba al Embajador de Israel que la estrategia militar israelita era (todavía) insuficiente. En los reportes informativos de la noche, se habla de que la guerra en Gaza ha dejado 600 víctimas... De tan incompletas las palabras se vuelven falsas. En Gaza no hay guerra. Una guerra es entre dos ejércitos, exige una declaratoria formal y una legalidad. Lo que existe es una invasión que desemboca en una verdadera masacre. Y los muertos no son de nadie: son palestinos, entre ellos 206 niños. No hay que olvidarlo.

¿Israel tiene derecho a la defensa? Por supuesto. Pero a la irracionalidad y el horror no se los combate con horrores aún mayores. Al terrorismo no se contrapone un terrorismo de Estado.

Las operaciones militares en Gaza a largo plazo van a ser contraproducentes para la misma causa judía. Muchos analistas señalan que la invasión y masacre en Gaza va a generar una tercera Intifada con la radicalización de muchos jóvenes palestinos y árabes.

No es todo. La tragedia humanitaria en la Franja ha servido para que todo el mundo confirme una sospecha: Gaza es el mayor campo de concentración del mundo. Lo irónico es que los carceleros sean los israelitas. Denunciar esto no es extremismo, es decencia.

lunes 5 de enero de 2009

Desinformación

Poquísimas son las imágenes que llegan desde Gaza desde que comenzaron las operaciones militares israelitas en ese territorio de 40 kilómetros de largo por 15 kilómetros dónde vive un millón y medio de personas.

El ejercito hebreo ha impedido el ingreso de cualquier periodista, corresponsal, camarógrafo independiente para que puedan realizar una cobertura de primera mano.

Desde que se inició el sábado la invasión terrestre a Gaza, el bloqueo informativo se ha endurecido. Solo hay imágenes de humo a lo lejos y ni siquiera se tiene información sobre el número de víctimas. En CNN se sigue hablando de 460 desde el viernes. En Televisión Española, TVE, se dice más de 500. Ramattan, la agencia informativa de Hamas, las sitúa en cerca de 600.

En una guerra la primera víctima es la verdad. A cambio, está la propaganda. En un reportaje de la TVE se hablaba de como el Ejército israelita tiene habilitado un canal en Youtube dónde muestra vídeos de interceptación de los cohetes de Hamas o de la precisión con la que elimina a un grupo de milicianos.

Del otro lado, periodistas palestinos hacen llegar vídeos de las víctimas en Gaza. Sin embargo, la credibilidad de los mismos no puede ser comprobado. ¿Consecuencia? La desinformación: no podemos ver imágenes de lo que pasa.

En la era de la comunicación en tiempo real y la guerra por TV, el periodismo independiente sigue teniendo valor. Un reportero con una cámara o un block de notas puede hacer la diferencia. Su ausencia, más aún.

Los bombarderos y los niños

La imagen de la pequeña Haya Handam de cuatro años alcanzada por las bombas de los modernos aviones israelitas mientras esperaba sentada en una caretilla junto a su hermana de 12 años (también muerta) lo dice todo: no existe proporción en el ataque israelí a Gaza y el lanzamiento de cohetes desde la franja de Gaza.

El asunto de las proporciones es vital para tratar de entender lo que sucede en el territorio palestino. Por un lado, está uno de los ejércitos más modernos y poderosos del mundo utilizando todo su arsenal bélico, del otro miles de personas encerradas, hambrientas, sin combustible y sin medios sanitarios durante meses en un bloqueo severo a un territorio cada vez más en ruinas.

Como dijo a la BBC el profesor emérito de Derecho Internacional en la Universidad de Princeton, Estados Unidos, relator especial de Naciones Unidas para los territorios palestinos, Richard Faulk, de origen judío: “Israel está cometiendo una espeluznante serie de atrocidades, utilizando armamentos modernos contra una población indefensa, atacando a una población que ha estado sufriendo un severo bloqueo durante muchos meses, e ignorando la posibilidad de restablecer un cese el fuego que los líderes de Hamas habían propuesto. Me siento estupefacto por el hecho de que la comunidad internacional no haya tomado medidas más decisivas como respuesta ante lo que está ocurriendo.

Por un lado está Haya Handam y en el otro los sofisticados jets de guerra. En el uno las centenas de muertos y miles de heridos, en el otro cuatro personas alcanzadas por los cohetes de Hamas. En el uno, el yate de la organización Free Gaza con ayuda humanitaria y periodistas, en el otro los enormes barcos de guerra que lo embisten en aguas internacionales y lo obligan a irse, mientras el vocero de la Cancillería israelí declara paladinamente: en ese barco iban más periodistas que ayuda humanitaria”.

Por eso suena tan cínico que las autoridades israelitas hablen de que el ataque es defensivo, en respuesta al lanzamiento de cohetes, lo que no dicen es que tales armas son primitivas y de corto alcance. O que los funcionarios del gobierno Bush declaren que “la culpa es de Hamas”. Lo cierto es que Hamas no apareció de la nada, fueron los mismos EE.UU. y Europa occidental quienes jugaron a las elecciones en los territorios palestinos como se juega con fuego y permitieron el crecimiento de Hamas como forma de minar el poder del extinto Yasser Arafat.

¿Estoy siendo parcializado? En situaciones como estás no hay como ser imparcial. Sería criminal. Como declaró Faulk, “No es mi deber decir que realidades desiguales son iguales. Eso no es más que una desviación de las verdaderas preguntas que se deben hacer: ¿Estoy siendo preciso? ¿Estoy siendo veraz?”